La generación RLTI: Recién licenciados en Traducción e Interpretación (I)

Vuelvo al blog con la primera de una serie de entradas que me hacen especial ilusión. El planteamiento es simple: juntar unos cuantos amigos y compañeros de universidad y pedirles que me expliquen cómo les va la vida. Algo tan simple como eso. Hace tiempo que me rondaba por la cabeza la idea de publicar algún escrito acerca de la situación con la que nos encontramos los recién licenciados en Traducción e Interpretación, pero tenía claro que se trataba de una tarea harto difícil si exclusivamente de mí dependía. Así que caí en la cuenta que no habría nada mejor que tirar de la ayuda de mis antiguos compañeros de clase (no sólo de clase: también de tardes de sol en el césped, de cenas, de fiestas y de la ocasional desesperación universitaria) para que, mediante sus experiencias y opiniones, pudiera ofrecer una perspectiva más general sobre nuestra situación. ¿Quién dijo miedo? Lejos de buscarle los tintes sociológicos, este pequeño ejercicio no es más que una conversación distendida delante de un café humeante, pero con fronteras (virtuales y geográficas) de por medio.

Todos ellos empezaron a estudiar la licenciatura de Traducción e Interpretación en la UAB el mismo año, un año antes o un año después que yo, por lo que en resumen compartimos asignaturas, profesores y también pasión por las lenguas. A partir de ahí (y eso es lo que más me interesa) cada uno perfilará, con sus palabras, las mil y una puertas que se nos han ido abriendo tras nuestro paso por la universidad.

MARC PONS SINTES

marc_pons_picture

traducciomarcpons@gmail.com
http://www.linkedin.com/in/traducciomarcpons

Marc tiene 23 años y nació en Maó (Menorca), aunque ya hace más de cinco años que vive en Barcelona. Dice estar contento de poder dedicarse a lo que más le gusta: los idiomas y la traducción. Esto, junto con su pasión por la lectura y las nuevas tecnologías, ya dan ciertas pistas para conocer su perfil profesional. Explica que desde que iba al instituto «tenía muy claro que quería estudiar Traducción e Interpretación.» Durante los dos últimos años de licenciatura, tuvo la suerte de poder combinar las clases con la vida profesional como freelance, a pesar de que tuvo que «hacer malabarismos» entre la universidad, los primeros encargos, las prácticas profesionales en Europa Press de Cataluña y las clases de griego moderno en la Escuela Oficial de Idiomas. «Mi primer cliente llegó el día menos pensado y totalmente por casualidad. Aunque me ofrecía proyectos de forma regular, no tenía una jornada completa de trabajo, pero me iba bien para poder compaginarlo con los estudios.»

Pero claro, hay algo que es casi inexorable en la vida de cualquier estudiante universitario: el momento en que uno se da cuenta que se acerca el final de la carrera. ¿Qué le pasó por la cabeza a Marc? «Me invadió una sensación extraña, como si me lanzara al vacío, donde tenía que buscarme la vida con mis propios recursos». Tomó la firme decisión de formarse en lo que más le gustaba y se matriculó en el Máster de Tradumática de la UAB: «Fue una elección acertadísima, porque me ofreció una formación especializada que profundizaba en los conocimientos adquiridos durante la licenciatura, y me abrió las puertas a nuevas oportunidades laborales.»

Aunque tiene una mente muy clara, no ha logrado evitar tener que responder a una pregunta digna del diván de una consulta de psicólogo. ¿Cuál crees que ha sido tu peor decisión durante estos últimos años? «La peor decisión, aunque tampoco me arrepiento completamente de ello, la tomé durante la carrera. Escogí el alemán y el chino como lenguas de trabajo y tal vez debería haberlo meditado un poco, porque al principio tenía muchas ganas por aprender chino, pero con el tiempo fui perdiendo el interés y lo he dejado aparcado. Es una lástima, porque son cientos de horas las que he dedicado a estudiarlo.» Y añade, con humildad: «¡Aunque al menos puedo decir que tengo unas nociones básicas de chino!»

Marc es socio de APTIC desde hace dos años, y recomienda a los estudiantes de Traducción e Interpretación que «formen parte de cualquier asociación profesional (APTIC, ASETRAD, ATIJC, ACE Traductores, etc.) para estar al día de lo que sucede en el mundo profesional y para mejorar el reconocimiento de nuestro sector.»

Actualmente Marc se dedica exclusivamente a proyectos de traducción, localización y corrección, y está encantado con la vida del traductor autónomo: «Si trabajas como freelance, en cierto modo estás obligado a renovarte y a ser activo: al fin y al cabo, eres empresario, el jefe de tu propia empresa. Me considero una persona activa y siempre busco progresar y me voy marcando nuevas metas para crecer profesionalmente. En estos tiempos de crisis hay muchos sectores profesionales afectados, pero tal vez el de la traducción y la interpretación no sea el que más haya sufrido, y hay una oferta creciente en este campo.»

 Cuando le pregunto si ha pensado en irse al extranjero, dice que no. «Tengo mi vida establecida entre Barcelona y Menorca y me siento cómodo.»


PIEDAD ROMÁN

piedad_roman_picture

Piedad tiene 26 años y actualmente trabaja como Executive AssistantQueda más guay en inglés», puntualiza) en una empresa de software para el sector de la logística. «En realidad no tengo un puesto definido porque también me ocupo de algunas de las iniciativas de marketing y ayudo a introducir la empresa en otros mercados, en especial en el Reino Unido.» Piedad, quizás sin saberlo, ha entrado a formar parte del colectivo de #tradurunners: «Mi última afición es correr porque es en el único momento del día donde no me siento dispersa y me concentro en un objetivo

Los motivos por los que decidió estudiar Traducción e Interpretación y no dedicarse, por decir algo, al atletismo olímpico, son los siguientes: «Sabía que la carrera en un medio perfecto para aprender otros idiomas. Mi idea de aprender muchos idiomas se correspondía básicamente con la intención de ayudar a  difundir alguna idea (propia o ajena) en varios países. Por eso ahora me siento bastante realizada poniendo mis idiomas al servicio de una pequeña empresa local con un gran producto.» Echando la vista atrás, sin embargo, Piedad afirma que quizás sí cambiaría algunas cosas; o mejor dicho, haría algunas cosas de manera algo diferente: «Me arrepiento de no haber cursado la carrera en el extranjero y de no haber sido más exigente conmigo misma por el hecho de que la carrera no exigía mucho de mí

Cuando le pregunto sobre si ha pensado en matricularse a un máster o a un posgrado, me responde con sensatez y honestidad. «No he hecho ningún máster pero puedo decir que he leído miles de programas de diferentes másteres y ninguno ha llamado suficientemente la atención. Creo que primero necesito comprobar por mí misma como puedo encajar en el mercado y después ya buscaré las herramientas

Sobre sus planes de futuro, Piedad me cuenta que le gustaría «trabajar como traductora de árabe, pero sé que será en un futuro bastante más lejano.» Y es que con el título universitario bajo el brazo, decidió irse a vivir dos años a Marruecos para continuar practicando idiomas. Lo que sí tiene claro es que su pasión por las muchas culturas con las que ha estado en contacto seguirá intacta: «En el futuro me gustaría volver a un país árabe ¡La adrenalina de comprar el pan en otro idioma me supera!»

 

CRISTINA SALA

cristina_sala_picture

http://www.cristina-sala.com/
http://www.linkedin.com/in/cristinasalap
@cristinasalap

Cristina Sala tiene 24 años y es traductora autónoma del inglés y del alemán al español y catalán. Tras licenciarse en 2011, hizo el máster de traducción audiovisual en la UAB. Actualmente vive en Würzburg, Alemania. Cristina es una persona curiosa por naturaleza, entusiasta y exigente en el trabajo. «Me apasionan los idiomas, el arte, la moda, viajar y me siento afortunada de poder dedicarme a lo que me gusta, algo que me llena y con lo que aprendo cosas nuevas todos los días.»

Cristina tuvo claro desde el principio que quería dedicarse a la traducción. Explica que durante su etapa universitaria, en ocasiones tuvo la sensación de no poder dilucidar el funcionamiento real de la profesión: «Durante la carrera a veces da la sensación de que estás como en una burbuja, un poco aislada del mundo laboral, que no explota hasta que estás a punto de graduarte.»

Una vez acabada la licenciatura, afirma que «no sabía muy bien por dónde empezar una vez terminados los estudios. Lo que sí sabía es que quería hacer el máster en traducción audiovisual, porque es una rama que no tocamos nada en la carrera y siempre me había interesado.» ¿Fue una decisión acertada? Por supuesto: «Ahora solo puedo decir que no podría estar más contenta de haberlo hecho, aprendí muchísimo y fue una experiencia muy enriquecedora en todos los aspectos, así que lo recomiendo encarecidamente a todos los que quieran adentrarse en este mundo.»

«Actualmente estoy muy contenta de trabajar como traductora autónoma. Me dedico a lo que me gusta, ¿hay algo mejor que eso?» Sobre los inicios de su andadura como traductora autónoma explica: «Al empezar supongo que todos tenemos miedo a que no funcione y quizás no vemos muy claro si podemos conseguirlo, pero aunque los principios nunca son fáciles, lo que he aprendido es que si tienes paciencia y te empeñas, no paras de moverte y das lo mejor de ti en cada encargo, tarde o temprano llegan los resultados. Lo más importante es fijarse unos objetivos y no venirse abajo.» Sobre la capacidad de cumplir con tus objetivos, añade: «Como se dice siempre, un autónomo siempre tiene algo que hacer: si tenemos menos trabajo, podemos aprovechar el tiempo para formarnos, intentar conseguir nuevos clientes, actualizar nuestra página web, asistir a charlas, etc. En mi caso, me lo tomé muy en serio desde el principio. El feedback que recibí tras mi primer encargo no pudo ser más positivo y a partir de ahí empezaron a llegar más encargos de traducción, tanto del inglés como del alemán.» En resumen: «Todo lleva su tiempo, pero cuando empiezan a llegar los resultados ves que el esfuerzo merece la pena

Hablando de los aciertos y fallos de los últimos años, Cristina lo tiene claro: «Una de las cosas de las que me siento más orgullosa es no haber descuidado mi lengua C, el alemán. Ya en la carrera me esforcé al máximo para sentirme segura con ella y ahora puedo decir que he conseguido mi objetivo: tengo las dos lenguas de partida fuertes y traduzco regularmente desde las dos.» Pero el trabajo no acaba aquí, y Cristina profundiza en su experiencia más reciente: «Creo que para ser autónomo no basta únicamente con querer serlo. Es muy duro, hacen falta muchas ganas y mucho empeño, hay que tener carácter emprendedor, ser muy organizado y responsable, tener mucha, mucha paciencia y ser consciente de que ser traductor autónomo no significa únicamente traducir.» Y lo cierto es que lo ha conseguido, y no se arrepiente de haberse lanzado a la carrera de obstáculos que supone empezar a trabajar como autónomo. «Hay ciertos aspectos que a mí de momento me compensan: he aprendido a gestionar mi tiempo, a tratar con clientes, a ponerme límites a mí misma, casi no hay dos días iguales y puedo diversificar mucho más.»

Cristina dice tener una pequeña asignatura pendiente en cuanto a redondear su perfil como profesional de la traducción: «No pertenezco a ninguna asociación, aunque seguramente pronto solicitaré el ingreso a la BDÜ (Bundesverband der Dolmetscher und Übersetzer e. V.), la asociación federal de traductores e intérpretes de Alemania. Creo que es importante que existan este tipo de asociaciones, sobre todo porque facilitan el intercambio entre profesionales y contribuyen a dar un poco de visibilidad al sector.»

¡Muchas gracias, chicos, por vuestra paciencia y vuestro entusiasmo para formar parte de estas pequeñas entrevistas!

More to come…

Advertisements

One comment

  1. Impecables las tres presentaciones: me ha encantado la redacción y el contenido. Es bueno que compañeros con los que has compartido tanto sean fuente de inspiración.
    Estoy deseando leer más. 🙂

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s